domingo, 5 de abril de 2009

Felicidad: hecha o para armar?

Estoy en el supermercado empujando el carrito debatiendome por cuál tomate está más maduro o si me queda desodorante en el baño de casa, o por qué no? En el teatro esperando que empiece la función, con las luces apagadas a la espera del primer acto, o caminando por la calle concentrado en las pequeñas trampas mentales que nos ponemos para mantenernos entretenidos en el día a día, o hasta en un boliche tomando un fernet/speed-con-vodka (o lo que más les guste) cuando esa terrible pregunta a veces nos asota (y a veces nos caga a palos) de tanto en tanto... ¡¿Soy Feliz?!¿Dónde está la felicidad?

¿Felicidad? No hay! dice el almacenero. Se agotó en el kiosco, El diarero no la trae, En el súper hay desabastecimiento, En la aduana ya no se importa más, Se dejó de fabricar en Taiwán.
Algunos creen que la han visto galopar por los campos entre las cuchillas entrerrianas perdiéndose a lo lejos. Otros, que se fue de gira junto a JJ López & the 30.000 disappeared band. Lo cierto es que la felicidad es una asignatura pendiente que nos llevamos a marzo, a julio, a diciembre, la rendimos libre, la volvemos a dar mal, y cuando alguna que otra vez pensamos que nos vamos a sacar ese glorioso 10 -o el infame para poder decir "me la saqué de encima"-, vuelve a aparecer en la forma de un maldito patito...

No hay caso! Venimos con el karma de la infelicidad en la mochila junto a los útiles y los lápices de colores...

El tema de ser feliz no es tan simple. Y voy a dar una humilde y resumida explicación (si..redondeando que ya van muchas líneas y aún no dijimos nada): Algunos creen que la felicidad se puede comprar hecha (y esto, se refiere a tapar su vida con pequeñas satisfacciones, mimos, regalitos, o cuanta banalidad se les ocurra en forma de un caniche toy o hasta filantropía), para desviar el tema vanamente con la convicción que estamos alcanzando lo que nos estamos proponiendo y otros, con un poco más de coraje y agua en la pelopincho, se dan cuenta que pasa por el laburo chino del "hágalo-usted-mismo", pieza por pieza, en esa bendita caja de 8.753.295 cositas y cositos para armar, desarmar y entretenernos un buen rato.

Si, nada es fácil... y de los segundo les quería hablar pues en ellos me encuentro yo.

Respuestas a las preguntas esenciales del hombre, lamentablemente no tengo, ya que son todas a medida y si las tuviera.. se pensarían que malgastaría mi tiempo aca? Ya mismo estaría comercializando mi libro, dando mis charlas y llenando mis bolsillos de respuestas a las preguntas que el hombre rara vez encuentra... -si, uno tiene que comer también, no?-

Pero bueno, volemos un rato y hablemos sobre el tema.

Ser felíz, es, quizá y junto con quien es uno (¿quién soy, de dónde vengo? Parchís 1979-1985), son los desafíos más difíciles que tenemos en esta vida

Ser feliz implica saber cúal es nuestro proyecto, qué queremos, como lo queremos alcanzar, y estar satisfechos con esa elección. Ser feliz, para los que tenemos el kit "hágalo-usted-mismo" (As Seen On TV), implica un dominio feroz de la realidad en que uno vive y lo que uno es; todo lo conocido, y aún, un plus extra intangible.

Para los que la quieren hecha... todo lo contrario; implica conocer lo menos posible, -tercierizarla- y no saber nada más que lo mínimo indispensable. (ser no es lo mismo que sentir).

¿No es genial? Conocerse en profundidad para unos, es acercarse a la felicidad, mientras que desconocer todo, es la felicidad misma para otros...

¡Que dilema! ¿Con cuál me caso? Punto medio

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